¿Y si llueve en la boda? ¡Que llueva!

Al fin me he atrevido a escribir, porque veo que lo que me preocupó a mí preocupa a muchos: ¿y si llueve en la boda? Confieso: pasé los dos meses previos mirando las predicciones del tiempo, ¡como si sacara algo de mirarlo con tanta antelación! Y sí, lo reconozco, llegué a llevar huevos a las monjas Clarisas. ¿Qué harán con tanto huevo? Podrían montar una repostería, con pastelitos y todo. Mejor aún, una empresa de tartas de boda, y así ya cierran tratos con los que vayan a traerles los huevos. Pero no nos vayamos de tema, que la boda es la cuestión.

Llovió. En medio de la ceremonia, llovió. De hecho sólo fue un ratito, unos minutos de nada, y después paró. Y mientras caía y me quedaba parada, oí a una de las invitadas –una amiga de mis padres, de estas que conocieron en algún viaje- que decía emocionada: Oh! In my country that means luck!

Pues sí, en su país una llovizna en plena ceremonia trae suerte a los novios. ¡Y no sólo en su país! Que, para los italianos, sposa bagnata, sposa fortunata, y los franceses dicen que mariage pluvieux, mariage hereux. Algo como lo que decía mi abuela: novia mojada, novia afortunada. Unos dicen que es porque trae fertilidad; otros que la lluvia son las lágrimas que ya no se van a derramar. Y si nos ponemos metafóricos, los hindúes comentan que un nudo mojado es más difícil de desatar.

Pero no os voy a engañar, lo que más me convenció no fueron los refranes ni las metáforas lejanas. Fue que, en mi boda, aquello fue como un pequeño regalo, como si viniera una asistente inesperada que nos alegró ver a todos.

Y después he asistido a más enlaces y ¡caray cómo ha llovido en algunos! Y os diré algo: ahora entiendo por qué en las películas las escenas más románticas siempre son bajo la lluvia. Que los paraguas tienen un glamour, que el sonido del agua acariciando las ramas genera un ambiente especial, que los “Cingles de Bertí” se ven preciosos bajo luz tenue de los nubarrones, que las fotos quedan espectaculares…

Vaya, que tu día va a ser exquisito haga el tiempo que haga. Y si llueve en tu boda…¡que llueva!

 

Fotografo: Pablo Ricciardulli  y gracias  D&T

 

G