Dicen que una boda se vive tres veces: al prepararla, al celebrarla y al recordarla. Sin embargo, sabemos que durante los preparativos hay una sombra que a veces inquieta a nuestras parejas: el cielo. La posibilidad de una boda con lluvia puede sentirse como un invitado no deseado, pero en nuestra casa tenemos una premisa clara: el clima no debe alterar jamás lo que habéis soñado durante meses.
En Can Ribas no solo tenemos previsto un plan B; tenemos un plan C, D y tantos como vuestra tranquilidad necesite. Porque vuestro día es único y nuestra casa está diseñada para daros soluciones, pase lo que pase fuera. Las bodas con lluvia pueden ser preciosas.
La luz tras las nubes: Ceremonias civiles entre jardines
Cuando el día en Can Ribas comienza y el cielo se levanta nublado sobre nuestro espacio de ceremonias, la maquinaria de Can Ribas se pone en marcha. Si el riesgo es bajo, nuestra primera respuesta es adaptarnos a las circunstancias: mantenemos el plan A, instalamos unos parasoles bonitos —siempre bonitos— que protegen sin romper la armonía del paisaje que habéis elegido y podréis celebrar vuestra boda en nuestro espacio destinado a la ceremonia civil.

Sin embargo, si la lluvia amenaza con convertirse en un invitado incómodo y va amenazar vuestra comodidad y la de vuestros invitados, abrimos las puertas de nuestra carpa exterior. No es una carpa convencional; es un espacio integrado que decoramos a la perfección para que la ceremonia transcurra con total serenidad. Aquí, el sonido de la lluvia sobre la lona crea una atmósfera de intimidad increíble, permitiéndoos estar resguardados pero sintiendo que seguís celebrando vuestro día en nuestros jardines.

Terrazas y salones: Versatilidad y vistas espectaculares
¿Y si preferís otra perspectiva? Nuestras opciones son tan amplias como nuestra masía. Podemos trasladar vuestra unión a nuestras terrazas panorámicas. Gracias al sistemas de toldos, estaréis totalmente protegidos del agua mientras disfrutáis de una vista espectacular de los alrededores. Celebrar un enlace con el olor a tierra mojada y la niebla en las montañas tiene una mística que pocas fotos pueden igualar.

Y sino. siempre nos podemos mover para dentro, para nuestros salones interiores. Con capacidad para más de 300 personas, tanto Les Oliveres como Els Cirerers, son luminosos y están preparados para convertirse en el escenario ideal cuando sea necesario. Los decoramos con el mismo mimo y detalle que si fuera en el jardín, creando un refugio cálido donde el amor és el único protagonista.

Consejos prácticos para abrazar la lluvia el día de tu boda
Sabemos que la organización de una boda puede ser intensa, y por eso somos vuestros cómplices en cada decisión. Aquí os dejamos algunos puntos clave de nuestra gestión:
- Monitorización constante: Estamos pendientes del radar meteorológico hasta el último minuto para decidir el mejor montaje y la decisión final la tomamos de manera conjunta.
- Fotografía espectacular: Las bodas con lluvia ofrecen una luz difusa perfecta para vuestro reportaje. ¡Y sino, preguntadle a cualquier fotógrafo!
- Será una anécdota: La lluvia no parará vuestro día, ni lo alterará y el día de mañana lo recordaréis como una anécdota más.